Decoración de eventos en Bogotá: Logística, flores y confianza a distancia
¿Recuerdan que en días pasados les conté cómo inicia todo el proceso de preparación para tener unos bellos arreglos florales para tu evento?
Pues bien, desde días previos al gran día iniciamos todo un plano operativo detallado de cada elemento para que todo luzca perfecto.
Para lograr este nivel de excelencia es vital mi equipo de colaboradoras: Anita, Paula, Helenita, Dani y mi Clau, que nos hace falta.
Todas siguen paso a paso mis indicaciones, además de que ya conocen muy bien lo que me gusta y cómo me gusta… ¡jejejeje!
Como verán, el proceso detrás de una decoración de eventos en Bogotá perfecta inicia mucho antes del mismo día del montaje final.
Es ir a buscar la flor, hidratarla y hasta consentirla, buscando espacios adecuados para su cuidado mientras llega el momento de la magia.
Esa magia ocurre en manos de Alex, quien entiende que la decoración floral habla de la experiencia y de la precisión logística necesaria.
Buscamos ese engranaje que te lleva a lo perfecto, que es aquello que mis novios, familias y graduandos sueñan ver en su gran día.
El reto de confiar en la distancia: Clientes en el exterior
Recuerdo cuando Kathy y su mami, la señora Ismelda, llegaron a mí por primera vez gracias al contacto inicial de su tía Martha.
Tuvimos nuestra primera cita virtual donde despejamos dudas y les conté de nuestro proceso; ellas, como tantos clientes, viven fuera de Colombia.
Ya se imaginarán lo que cuesta confiar en la distancia, especialmente cuando no estás aquí para hacer las cosas tangibles o ver materiales.
Sin embargo, eso no es impedimento para Luxury Event Planner, siempre busco ser muy clara y precisa con toda la información brindada.
Creo que soy muy acertada en mi comunicación, no por nada el 50% de mis eventos este año son con clientes en el exterior.
Lograr que alguien en California se sienta tranquilo planeando en la Sabana de Bogotá es una maestría que hemos perfeccionado con los años.
Una toga viajera y la búsqueda del maniquí perfecto
Cuando Kathy me envió sus referentes, me quedó absolutamente claro que su corazón latía por el color azul y los tonos grises elegantes.
Hubo un detalle que me enamoró y decidí que lo haríamos realidad sin importar los obstáculos logísticos que se presentaran en el camino.
¡La hice cargar con su toga divina desde California hasta Bogotá! Viajó todo un día como un pasajero más en el avión… ¡jejejeje!
Pero llegó, y luego vino mi parte: encontrar el maniquí ideal para exhibirla, busqué por todo lado hasta que simplemente decidí comprarlo.
Ahora hace parte de nuestro inventario, pero en ese momento sirvió para desarrollar un «backing» hermosísimo con el que Kathy quedó feliz.
La estructura que diseñó Laura fue impecable; ella y su esposo hicieron el ensamblaje tal cual como se quería en el salón.
Al lado, el maniquí con la toga y el arreglo floral con esas rosas de pétalos invertidos hacían que todo luciera más que perfecto.
Emociones que valen más que cualquier contrato
Al llegar Kathy, sus ojitos lo dijeron todo; estaba dichosa y recuerdo que me dijo: «Oh, todo está justo como lo quería».
Luego me confesó que le cuesta mucho delegar por miedo a que las cosas no queden bien, pero conmigo estuvo feliz y tranquila.
Siempre digo que aunque esto se basa en un ejercicio comercial, esas emociones son lo mejor de lo mejor de ser Event Planner.
Ver a mis novios o graduandos entrar al salón y quedar con su carita llena de emoción hace que se me arrugue el corazón.
Es una felicidad compartida que nace de saber que la decoración de eventos en Bogotá fue el puente para cumplir un sueño.
Esa es la verdadera recompensa: saber que mi equipo y yo logramos materializar la paz mental de quien confió en nosotros desde lejos.


