Despedida de soltera: Secretos de una Wedding Planner para el último gran «Sí»
Si tu hermana o tu mejor amiga está a punto de caminar hacia el altar, déjame decirte que este artículo te va a salvar la vida.
Vamos a hablar de la despedida de soltera, ese evento que la novia merece que sea inolvidable porque, al final del día, ¡solo se vive una vez!
Lo que nadie te dice es que dejar la soltería no es cualquier cosa y requiere una mística especial que mezcle diversión con elegancia.
A lo largo de mis años como Wedding Planner en Bogotá he organizado muchísimas, y si les soy honesta, el secreto está en los detalles que no se compran con dinero: la complicidad y el afecto.
El arte de la planeación sin imprevistos
Mientras la novia se vuelve loca con las pruebas de menú y las flores, tú te vas a convertir en su directora de orquesta para este festejo.
Yo siempre sugiero que la despedida se haga por lo menos una semana antes del gran día para que la novia tenga tiempo de descansar y no llegue con ojeras al altar.
¡Jajaja! Y por favor, tomen nota: cero hombres, que los esposos y novios se queden en casa viendo fútbol, porque este es un territorio sagrado de amigas.
Lo ideal es empezar a mover los hilos un mes antes; así, si surge un imprevisto en la reserva de ese spa divino en La Calera o Chía, tenemos margen de maniobra.
Delegar es la clave, así que busca a dos cómplices de confianza que conozcan los gustos de la novia tanto como tú para que el peso no sea solo tuyo.
Gustos reales vs. Tradiciones pasadas de moda
Es vital tener claro el estilo de la novia; queremos que sea una sorpresa agradable y no un momento incómodo que ella quiera olvidar.
A mí, personalmente, me encanta la combinación de buena comida, bebidas premium y accesorios para disfrazarnos, pero siempre manteniendo la clase, nada de cosas vulgares que luego den pena en las fotos.
Si la novia es de las mías, un día de spa con masajes y rituales de belleza es un éxito total para soltar la tensión acumulada de la planeación.
Hay quienes prefieren algo más alocado con espectáculo, pero si les soy sincera, yo odio el guayabo, así que prefiero planes donde el lujo y la diversión caminen de la mano.
Podemos pensar en un placer gastronómico, como un taller de sushi o coctelería de autor donde todas aprendan algo nuevo mientras disfrutan de un buen vino.
Del «Beauty Care» a la aventura extrema
Existen estilos para todas: desde las novias fashionistas que aman una asesoría de imagen privada, hasta las más arriesgadas que prefieren hacer parapente en Sopó.
Si la idea es quedarse en casa, se puede montar un karaoke profesional o una cata de vinos dirigida, aunque si me preguntan a mí, prefiero mil veces salir y cambiar de ambiente.
La coordinación es el motor de que todo salga perfecto, por eso siempre recomiendo tener un «minuto a minuto» oculto, desde que recogen a la novia hasta el brindis final.
Al final del día, lo que importa es que ella se sienta amada y celebrada por su círculo más íntimo, ese que la conoce desde siempre.
Si hay para el whisky hay para el hielo, y si hay despedida, que sea con toda la sofisticación que Sandra y su equipo sabemos imprimirle a cada momento especial en la Sabana.

